Es muy común que muchos empresarios contraten personas vinculadas a sus años de vieja amistad, o por ligaduras consanguíneas (hermanos, tíos, sobrinos, etc). Esto representa un gesto caritativo, que en algunos casos resultan de gran beneficio para la empresa, porque tales empleados traen consigo además de lealtad y gratitud, otras condiciones importantes para la eficiencia de la empresa.
