La enseñanza en toda sociedad fundamentada en valores cristianos da una importancia privilegiada al Respeto, que se expresa en el respeto primeramente a Dios, y luego a las figuras de autoridad, llámese padres o patrones, a quienes seguimos ú obedecemos por su lugar prominente en el grupo social.

De hecho, ahora entiendo que no es coincidencia que cuando era niño aprendiera a respetar a Dios o que me agradara ver la imagen de respeto que inspiraban las personas con rango de autoridad dentro de una empresa, lo cual apreciaba cuando visitaba la empresa privada donde laboró mi madre o luego adulto, cuando estaba en función de consumidor en cualquier supermercado o tienda por departamentos, y veía las instrucciones que recibían los subalternos de sus Superiores en Jerarquía. Luego vino la instrucción universitaria, donde se estudia el perfil de los gerentes y su rol tan importante dentro de una empresa. Eso me enseñó a sentir respeto por las personas investidas de Autoridad, e incluso, me dió pautas para un futuro no muy lejano donde yo pudiera estar representando tan magna responsabilidad, llegando a reconocer en la Autoridad un “Efecto Reflejo” ante los empleados el cual hay que conocer y cuidar. Por tanto, explicaré brevemente lo relativo al reflejo de la autoridad y luego las características de ese reflejo.