__Hay
conductas que se aprenden en la crianza del hogar, y que luego van a ser muy útiles incluso en el campo laboral. Por ejemplo recuerdo la vergüenza que me causaba cuando mi madre, en su afán de formar una adecuada escritura y ortografía, me reprendía por errores y trabajos deficientes. Pasados los años, compruebo luego que además de haberme sido muy útil su esfuerzo en mi formación académica, también llego a entender la utilidad de la vergüenza en la vida cotidiana, incluso en la esfera laboral. Es que sinceramente, hay cada caso cotidianamente real de empleados sin vergüenzas, que deberían reflexionar con qué cara miran a sus jefes, sus compañeros de trabajo, e incluso a su familia, y si les resultaría más DECENTE ocultar sus rostros "con lo que sea".
