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jueves, 11 de noviembre de 2010

15. No todos son iguales.

motivado.jpg_WWW.TRABAJANDOFELICES.BLOGSPOT.COM No es que haga falta para vivir, al punto que sea "imprescindible". ¡No!, por supuesto que no. Pero, lo que si está claro es que a la gente le gusta que le reconozcan sus justos valores. En el campo laboral, no se da la excepción, ya que siempre algún trabajador pone un extra en el desempeño de sus funciones, y el que pase desapercibido, le afecta. La conducta y el semblante, de un trabajador que recibe justo reconocimiento salarial y apoyo motivacional, se hace evidente y se hace contagioso. Esto es algo que no ocurre por casualidad, sino que es producto de las acciones y decisiones que toman los Jefes, que pueden generar alta motivación, como también puede generar una pesada apatía y descompromiso. Eso lo veremos analizado en este post.
Conocí un caso de un humilde y voluntarioso trabajador que trabajaba en el almacén de una importante empresa. Siempre era el primero en llegar, y, desde allí comenzaba el sello que lo distinguía, porque desde su misma llegada comenzaba a hacer cosas, muchas de las cuales no eran de su responsabilidad. Algunos lo veían con envidia, y critican a sus espaldas, tildándolo de adulador. Ante esta carta de presentación, el lector dirá que el Jefe debía ser algo especial con él. Pero, no era así, y les comento.
Sucede que el Jefe pertenece a la categoría de personas que carece de la humanidad y sensibilidad que le permitiera ver los sacrificios y abnegación de sus empleados. Cuando convocaba a reunión de personal, y recriminaba las faltas de los empleados, acudía a su slogan favorito, que dice: ninguno sirve para nada, ¡todos son iguales!, lo único que les interesa es cobrar la quincena. ¿Cuál fue la consecuencia?, pues que la persona que conozco teentusiasmo laboral.jpg_WWW.TRABAJANDOFELICES.BLOGSPOT.COMrminó por pensar con sentido común y razonó: no vale la pena tanto esfuerzo, si el Jefe me cataloga igual que los demás. Y, adoptó la manera de trabajar de los demás con descompromiso y apatía.
¿Por qué sucede esto?. Muy sencillo. Sin complicaciones etéreas lo digo: porque muchas empresas son gerenciadas por sus propios dueños, quienes muchas veces carecen de la formación requerida para dirigir personal. Confunden mandar con gerenciar. Confunden cuartel militar con ambiente de trabajo. Confunden reunión de trabajo con reunión de reproches. Creen que pueden tratar a sus empleados, como a sus hijos menores. Piensan que los empleados no están para ser motivados, porque para eso se les paga. Cuando escribo esto, es porque lo he presenciado con mis propios ojitos que se han de comer los gusanos. Es un sano ejercicio profesional, visualizar el ambiente de trabajo que queremos, si uno donde reine el entusiasmo (como el de la figura anexa), o si por el contrario, un ambiente donde reine la apatía y el enojo, y, esto depende de la misma gerencia.
Con esa forma de pensar de muchos gerentes, liquidan la mística y espontánea motivación de valiosos empleados, que originalmente sienten deseo de colaborar al máximo, pero, la canción del "ninguno sirve, todos son iguales", los anula por completo.
Realmente no puedo aportar mucho al empleado que es maltratado con esa filosofía barata de gerenciar, porque he visto muchos casos desmotivados, y, la lamentable solución que encuentran tales empleados es buscar otro trabajo, en donde si son reconocidos sus méritos, repercutiendo para la empresa una sensible pérdida, ya que empleados con mística, tienen un valor muy superior al sueldo que se les paga.
De manera que el mensaje de este post es para los patronos: es importantísimo desarrollar la estrategia de personal, de reconocer y valorar, las cualidades que hacen distintivos a los trabajadores valiosos del resto de los empleados. El decir según el cual, que no importa si un empleado se va porque vendrán otros, es deplorable como estrategia de personal, porque ese trabajador que estaba dispuesto a aportar un extra cotidiano a sus labores, sencillamente, le estaba sumando un incalculable valor agregado a su jornada de trabajo. Lo ideal es que si un empleado se va, no sea porque el ambiente de trabajo era poco estimulante.
Incluso, no son extrañas las historias de empleados que han trastocado sus principios éticos, porque para su Jefe: "todos son ladrones", y, esto conlleva a que comience llevándose cosas insignificantes, hasta ceder en la tentación de dolo administrativo o de hurto de valores de la empresa; o de caer en complicidad por omisión en hechos ilícitos de los que tiene conocimiento y no denuncia. Son empleados cuya desmotivación los conduce a no hacer su trabajo con la debida eficiencia, pese a tener el conocimiento, y los errores y retrabajos que acarrea, representan costos para la empresa, que de a poco, la van arruinando económicamente. No quiere decir que la regla general sea que un empleado íntegro se vuelva ladrón por los malos tratos, pero, si se han dado casos de indisciplina administrativa y financiera por el maltrato gerencial, quizás por desquite o quizás por reacción a una injusta humillación de parte del Jefe, y por ser lamentable me lleva a exponerlo para generar algún tipo de reflexión, de que si un individuo es maltratado por su superior, es impredecible la manera cómo reaccionará ante esos atropellos, no necesariamente haciendo daño, sino cayendo en la apatía de convertirse en otro indiferente más dentro de la empresa.
Tratar con seres humanos, no es cosa de juegos. Requiere capacitación profesional que lleve al conocimiento profundo de la psicología de las personas que propicie un ambiente laboral donde todos compitan, no por ser los más holgazanes, sino que compitan por ser los más capaces, y esto depende de la idoneidad profesional de la gerencia.


Comentarios.jpg_WWW.TRABAJANDOFELICES.BLOGSPOT.COM

2 comentarios:

Emiqui06 dijo...

Desde el punto de vista gerencial deberian tomarse mas acciones en cuanto a la motivacion ya que el recurso mas valioso de la empresa no son los tecnologicos o los finacieros sino mas bien los recursos humanos, cuando un empleado mal pagado y mal tratado se siente asi las cosas en la empresa peligran hasta el punto de que hay empleados que se sienten bien haciendo caer a la empresa en un hueco economico de grandes proporciones que hasta su estructura financiera podria sufrir debacles o se degustaria haciendo que las cosas pasen y que lo demas no importe...se hace necesario policas de incentivos a los empleados no importando su posicion en la empresa, porque a la final la empresa son todos..salu2

Angel Paz dijo...

Gracias Emiqui06 por tan salomónica reflexión en tan breves palabras. Y a riesgo de parecer trillado o repetitivo, insisto en tu planteamiento según el cual "el recurso más valioso de la empresa no son los tecnológicos o los financieros sino más bien los recursos humanos". Hay que insistir en esa realidad hasta que se haga realidad como credo empresarial, porque aún cuando teóricamente suene evidente. no se observa igual en la práctica cotidiana.

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